Los primeros testimonios documentales del Castillo de Piera, también conocido como Castell de Jaume I , datan del siglo X. Posteriormente ya de propiedad real, durante su reinado entre 1213 y 1276, Jaime I “El Conquistador” frecuentó el Castillo de Piera. En 1832 pasó a manos privadas y en 1916 se emprendió su acertada restauración. Todo ello y su adecuada conservación por parte de sus propietarios actuales, la familia Oliveras Sastre-Marqués, ha hecho que haya llegado a nuestros días en perfecto estado.

El Castillo de Piera tal y como lo podemos visitar actualmente es un edificio de arquitectura militar, de planta rectangular con una impresionante torre cuadrada y estructurado en tres niveles: la sala de armas y “masovería”, la planta noble y las buhardillas.